Carnico no es una carnicería cualquiera. Carnico es un templo de la carne. Aquí el cliente no viene únicamente a comprar su embutido o su trozo de solomillo, aquí viene también a adorar ese producto, lo ve crecer, lo huele, lo deja madurar y se lo lleva.

Carnico es una carnicería moderna, con gusto y diferente a las demás. Aquí los delantales son oscuros y los carniceros parecen no mancharse nunca. La pasión por la carne se ve en cada rincón, es el producto más venerado. 

La trastienda de Carnico no es una trastienda normal, es la trastienda clandestina dónde los amantes de la carne vienen a disfrutar. Una mesa rectangular con 8 taburetes se disponen en la antesala a la cámara acorazada.En esta antesala se realizan talleres de conocimiento de piezas. ¿Que podemos hacer con la picaña, con la falda, con el morcillo, el vacío o la entraña, por ejemplo. Después del taller viene la degustación para 8 privilegiados que reservaron previamente en la web. Un simple registro en la web, un email de información con las fechas y a correr para coger uno de los taburetes que te llevan al cielo de la carne.El precio es de 30 euros y podrás degustar desde un steak tartar o un chuletón hasta una hamburguesa o porque no un poco de casquería. Javier Estevéz de “La Tasquería” ya estuvo aquí impartiendo su taller.

Como si de una caja fuerte de un Banco se tratase, la cámara refrigerada de Carnico mantiene las piezas a una temperatura de entre 2 y 5 grados. Se trata de aire, no frío industrial, lo que hace que la conservación de la carne sea aún mejor.

Esta especie de incubadora de la carne permite al cliente comprar una pieza y dejarla madurar el tiempo que estime para su propio disfrute.El cliente puede entrar sin preguntar, simplemente introduce el código en la cámara y el pequeño museo se abre para él o sus acompañantes. 

Raúl Hernandez, socio de la carnicería, nos comenta que no puedes dejar mucho tiempo madurando la carne. “Hay mucha diferencia según sean los días de maduración. Una carne con 45 días ya es una carne con sabor fuerte. A partir de los 90 días se empieza a perder los jugos y pasa a ser parecido al jamón o la cecina.”

“Tenemos piezas de dos años.Hay clientes que la limpian bien y la cortan muy fina y se la comen como si fuera carpaccio”

“Los lomos son de 5 kilos en adelante, tan sólo pagas el precio de la pieza, no hay coste por dejarlo en la cámara”.

“Se abrió hace 3 años y se abrió como una carnicería normal. Más tarde y dada la solicitud de muchos clientes, sobre todo restaurantes, mi socio dijo, “a partir de ahora que el cliente compre la pieza y que la madure lo que quiera”.

Carnico es un nuevo estilo de carnicería. Este es el enlace a su web Carnico, dónde puedes registrarte y recibir el siguiente aviso de taller. La trastienda de Carnico te está esperando.

Carnico, Calle Eloy Gonzalo 33, 28010 Madrid

Fotos:DLM MAGAZINE

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