Chanel, la eterna historia de superación y grandes genios

Se va Karl Lagerfeld,  el diseñador más grande de la historia de Chanel, el hombre que transformó la marca de las dos “ces” entrelazadas.

Hace ya 110 años, en 1909, que Gabrielle Chanel, más conocida como Coco, abrió una pequeña tienda en la planta baja del apartamento de su amante, Étienne Balsan, situado en el Boulevard des Malesherbes. Coco empezó a coser a los 11 años, cuando, tras la muerte de su madre, fue abandonada por su padre en un colegio de monjas. Siempre híperactiva, inflexible, ambiciosa y proactiva, empezó a elaborar su propio vestuario, a dirigirse a los hombres con total confianza y a marcar un estilo propio y con mucha personalidad.

En 1920, empujada por Arthur Capel, su amante y reconocido hombre de negocios, inauguró la mítica tienda de Chanel en el número 31 de Rue Cambon en París. En un origen fue una sombrerería y acabó convirtiéndose en un salón de Haute Couture.

Desde el principio Chanel ha sido una marca sinónimo de carácter y masculinidad, inspirada en la agitada vida de su diseñadora, en la que han destacado prendas como la blazer o los zapatos Oxford y tejidos como el tweed, la lana o la alpaca. Coco revolucionó la moda francesa de esas décadas con patrones sencillos, líneas rectas, y prendas cómodas. Le debemos a Chanel el LBD (little black dress), las gabardinas o el traje de dos piezas para mujer.

Firme crítica de la moda femenina de la alta sociedad de la época, Coco expresaba su personalidad a través de su cuerpo: luciendo moreno en la Costa Azul, llevando prendas nada apropiadas para una mujer de la época y con un corte de pelo a lo garçon. Y fue precisamente esa actitud la que la llevó a acabar vistiendo a mujeres de la talla de Elizabeth Taylor, Grace Kelly o Gloria Swanson, gracias al contrato millonario que firmó con el cineasta Samuel Goldwyn.

Tras haberlo dejado todo después de la Segunda Guerra Mundial, en 1954 se reincorporó al mercado, obstaculizada por Christian Dior pero de la mano de Pierre Wethermier, quien había creado el perfume Chanel nº5, número elegido por ser el suyo de la suerte. A cambio de toda la estrategia de marketing para el reposicionamiento de la marca, Pierre obtuvo el 100% de los derechos de la marca Chanel. Posteriormente, salen al mercado el 2.55, el bolso acolchado con asas en cadena que toda mujer anhela y Pour Monsieur, la primera fragancia masculina de la marca.

Tras su muerte, en 1971, la dirección y gestión de la empresa quedó en manos de los directivos Yvonne Dudel, Jean Cazaubon y Phlippe Guibourge. Con una imagen deteriorada, Alain Wethermier, hijo de Pierre, ya fallecido, tomó las riendas de la compañía, e hizo una inversión millonaria para el reposicionamiento del Chanel nº5, que era percibido como un aroma mediocre para mujeres desfasadas. Durante su análisis del prestigio y la imagen de marca, decidió poner al frente a Karl Lagerfeld, quien trabajaba en ese momento en Chloé. Y no fue hasta 1981, con su entrada en el mercado norteamericano de accesorios que la firma francesa no despegó cualitativamente.

¿Quién fue Karl Lagerfeld?

“Nunca uses la palabra ‘barato’. Hoy todo el mundo puede parecer chic con ropa que no sea cara (los ricos también la compran). Puedes ser el más estiloso del mundo con una camiseta de algodón y unos vaqueros, depende de ti, pero nunca uses esa palabra”.

Karl Lagerfeld, el innovador diseñador de las gafas de sol, nos deja hoy, 19 de febrero de 2019 en París tras haber sido ingresado horas antes de su fallecimiento. Hijo de Christian Lagerfeld, quien introdujo la leche condensada en Alemania, ha trabajado para casas como Balmain, Tiziani, Chloé o Fendi. Además de encontrarse al frente de Chanel desde 1983 y de Fendi desde 1965, Karl Lagerfeld poseía desde el año 1974 una línea propia. Defendió las minifaldas, el tejido vaquero y las hombreras. Él mismo ha realizado todas las fotografías de sus campañas, la mayoría en escala de grises. Para conocer más de su vida, os aconsejamos que veáis el episodio de la serie de Netflix “7 Days Out”, en la que en cada capítulo se relata la vida de una estrella de distintos sectores.

 “El pantalón de chándal es un símbolo de derrota. Has perdido el control de tu vida, así que te has comprado un chándal”.

Un novio celoso es el motivo por el que Karl Lagerfeld ha pasado los últimos 51 años de su vida llevando unas gafas de sol. “Estaba con una amiga en un club cuando, de repente, apareció un hombre con el que ella había tenido un lío amoroso. Cuando me vio con ella, le quiso derramar la copa por la cabeza. Durante ese movimiento me dio con el vaso en el ojo. Ese día tenía por casualidad unas gafas porque soy ligeramente miope. Entonces me di cuenta de que los ojos son lo más preciado que tengo. Y desde entonces no salgo más de casa sin gafas.”

“Por favor, no bebas si llevas stilettos. Emborráchate antes en casa y haz la prueba. Además, no estás en una pasarela. La vida no debería ser un desfile. Los tacones funcionan más con las altas, pero los hombres odian andar con gigantes que les hacen sentir como enanos”.

Se ha ido el hombre del doble cuello blanco estirado, que transformó Chanel y la moda a nivel mundial.