Llega el buen tiempo y directamente nos echamos a la calle. Esto es de toda la vida, ya sea en la puerta de las casas de los pueblos, sentados en el poyete de piedra que aparece como prolongación de la pared hablando de la vida del vecino de al lado hasta las 2 de la mañana, o en las ciudades a la puerta de los bares. El caso es que a partir del 40 de mayo ya te puedes quitar el sayo, y en Madrid siempre se necesita una bocanada de aire fresco y este lo podemos encontrar en esta selección de azoteas o terrazas fresquitas resguardadas del caluroso asfalto. En unas se puede desayunar, en otras comer, en otras simplemente tomar algo, y en otras todo lo anterior. Que disfrutéis la que para muchos es la mejor época del año. Haz click en cada foto y descubre su ubicación.